Este verano en Singapur hice mi última adquisición, un Acer Asire One. Un netbook, un portátil barato (unos 300€) de menos de 1kg de peso, pero con todo lo que necesito habitualmente: acceder a mi cuenta de Gmail, redactar algún documento o montar una presentacion en OpenOffice, gestionar las fotos de mi cámara digital y poco más, quizás incluso descargar y ver una película o serie de TV.
A pesar de las críticas iniciales los netbooks probablemente sean el invento del año, el Asus EEPC ha vendido más de 4 millones, y el Acer Aspire One, otros modelos también han sido un enorme éxito alcanzando hasta el 7% del total del mercado de ordenadores.
La clave está en que aunque hay portátiles convencionales casi por el mismo precio no ofrecen la portabilidad real de uno de estos equipos, del tamaño de un cuaderno A5.

Sentado en la tumbona junto a la piscina, en el jardín de la villa que alquilamos, conectado a la wifi del complejo, podía utilizar mensajería instantánea (con la salvedad de las 7 horas de diferencia horaria), revisar el funcionamiento de algunos cursos que teníamos en marcha, contestar a mi correo y ponerme al día con noticias y suscripciones… aunque estaba de vacaciones, ¡¡hubiese podido sin problemas teletrabajar desde Bali!!… no tendría que haber leido el libro de Tim Ferris.
