Esta es mi respuesta al artículo de César Martín en Alzado.org, Si yo fuera un editor/autor de libros, lo último que haría sería ponerlos en digital. Para César , digitalizar los libros supone que pasen a no valer nada, a ser descargados piratas y a darle la puntilla a una industria en perpétua crisis.
Pero yo veo que a Apple le va bien con iTunes, lo que debería ser prueba de que si sumas conveniencia y un precio adecuado al valor añadido percibido por el consumidor es perfectamente viable cobrar por los contenidos.
La red está llena de porno y aun así parece que los sitios de descargas x sms funcionan. Nuevamente, precio y conveniencia se imponen a otras alternativas incluso gratuitas.
El problema es que la Red implica economías de escala, menores barreras de entrada a la competencia, etc… y eso supone necesariamente una tendencia de los precios a la baja. Ahí es donde creo que la editoriales no acaban de verlo claro, está acostumbradas a un cierto oligopolio (el problema no es editar, es distribuir) de la distribución que les permitía precios más altos y obviamente la Red acaba con eso de golpe.
Esto hará inevitablemente que muchas editoriales no sean rentables (es posible que ya ni lo sean). Pero pongamos un ejemplo, las editoriales de poesía no tienen viabilidad comercial alguna (con tiradas de 400 ejemplares) sin el mecenazgo, y los poetas por lo general viven de otras cosas (seguramente ayudados por su prestigio como poetas, o quizás no).
Muchos autores en realidad se ganan la vida como conferenciantes, columnistas o tertulianos, cuando no tienen otro trabajo. Porque salvo en muy contadas excepciones es casi imposible vivir exclusivamente de escribir. Como en muchos casos lo es de la música o el cine.
Supongo que a todos nos gustaría ser retribuidos por algo que nos gusta hacer, sea eso lo que sea… el problema es que eso que hacemos debe venderse en el mercado. El otro día en un semáforo un joven antisistema (presumo) se indignaba con los conductores capitalistas (presumo) que no le retribuian sus malabares con un óbolo
supongo que estaba apelando a la excepción cultural.
Por otra parte la Red tiene 2 cosas a su favor, la distribución universal y el potencial de llegar a todo aquel a quien interese nuestro libro, la Long Tail, que puede hacer rentables libros que hoy no lo son.
Y el espacio de almacenamiento casi infinito. Hoy por hoy un porcentaje enorme de los libros son destruidos o vendidos de lance (sin derechos), simplemente porque el espacio en las estanterías de las librerías es limitado. La inmensa mayoría de títulos están descatalogados o no disponibles… todo esto cambia con la digitalización.
Yo creo que las oportunidades están ahí, aunque es obvio que el sector se enfrenta a un cambio enorme y eso va a suponer ajustes, en algunos casos brutales.
Aunque no me gusta al 100% el Kindle hoy por hoy me ofrece las dos cosas que decía al principio, conveniencia (acceso instantáneo a más de 250mil títulos y subiendo, sobre todo en USA que no precisas ni de conexión a Internet) y precio (ensayos que en papel cuestan 25$ a 9$ y paperbacks que cuestan 5$ en papel pero de los que me ahorro los portes, que son otros 5$)… yo lo tengo claro, quiero uno, aunque entiendo que no soy un lector tipo.
Tengo alternativas alegales (hay muchas webs con digitalizaciones pirata), pero no me ofrecen consistencia ni conveniencia.