Los 9 mandamientos del aprendizaje fueron propuestos por Robert M. Gagné hace más de 50 años, y es muy probable, si eres director de formación que te encuentres con ellos en cualquier propuesta de curso que estés evaluando. Para Donald Clark son obvios y banales. La verdad es que estoy de acuerdo. Clark pasa a exponer qué significan los 9 puntos traducido al curso SCORM que te entrega la empresa:
1.- Capta la atención
Normalmente con una animación Flash larguísima o una intro corporativa, raramente un evento interactivo que enganche.2.- Define el objetivo.
Ahora aburre al alumno con una estúpida lista de objetivos de aprendizaje (pura jerga de formadores). Nada de argumento, recuérdale lo aburrido que va a ser el curso.3.- Estimula la recuperación de conocimientos previos.
¿Recuerdas la última vez que acosaste sexualmente de alguien? (en un curso de prevención del acoso sexual).4.- Presenta el estímulo.
¿Es un conductista lo que estoy viendo?.5.- Ofrecer una guía al aparendizaje.
¡Al fin un poco de contenido!.6.- Extraer rendimiento.
Preguntas de respuesta múltiple en las que al menos haya una opción verdaderamente estúpida.7.- Ofrecer feedback.
Sí/No, Correcto/Incorrecto… inténtalo de nuevo.8.- Evaluar el rendimiento.
Utiliza tu memoria a corto plazo para escojer opciones en un test de respuesta múltiple.9.- Aumentar la retención y transferir el conocimiento a otros contextos.
Esto nunca llega a ocurrir, el curso a terminado y ahora todo depende de ti…
Ni los 9 mandamientos de Gagné son una panacea ni seguirlos garantiza ninguna calidad didáctica… pero menos es nada. Además, en algo tenemos que fundamentar la propuesta de curso y ese presupuesto con 5 ceros que te pasamos.
Y siguiendo con lo que dice Clark… mejor dejamos aparte a Kirkpatrick
3 Comments
Pues como autocrítica, como profesor de secundaria que soy, lo veo genial.
Realmente no nos paramos a reflexionar sobre lo insoportable que nos ponemos y lo inútil de nuestra metodología.
Pues si lo ves así en secundaria, deberías echarle un vistazo al mundillo de la formación corporativa. El neospeech que se emplea para vender cursos es realmente escalofriante, sobre todo vistos después los resultados.
Cuando consiga recuperar los archivos del blog (estoy en ello, es más falta de tiempo que dificultad) referenciaré un post en el que hablaba de los sucesivos sarpullidos del e-learning:
- primero tecnocentrismo (obsesión con el LMS),
- luego infocentrismo (obsesión con los contenidos)…
¿porqué no pasaremos un sarpullido alumno-centrista?
Supongno que así es más aséptico, pero sí resultaría interesante hacer estudios sobre el e-alumno, su interés, espectativas o sus conocimientos previos.